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colección de arte argentino contemporáneo
Marcelo Bonevardi

Brioles
1987
técnica mixta
100 x 76 cm
Ingresa al Museo Castagnino en 1988. Donación Fundación Juan B. Castagnino. Premio Rosario 1987.
Núm. de registro: 2430
Núm. de inventario: 47247- 09

Arco rojo
1957
óleo sobre tela
90 x 60 cm

Marcelo Bonevardi nace en Buenos Aires, el 13 de mayo de 1929. Desde los 6 años de edad, vive en la ciudad de Córdoba. Entre 1948 y 1950, cursa estudios de arquitectura en la Universidad Nacional de dicha localidad. Carrera que abandona para dedicarse al arte, y que lo marca en sus elecciones plásticas posteriores.
Autodidacta, profundamente inmerso en su hábitat, en su primera etapa de producción, acude a modalidades figurativas, en donde el paisaje se va simplificando hasta adquirir cierto rasgo metafísico.
En 1950 viaja a Italia, donde permanece un año. Allí comienza sus primeras investigaciones en el campo de la no figuración. Atraído por la obra pictórica de Piero Della Francesca, Fra Angélico y Giotto, decide estudiar especialmente los aspectos compositivos del lenguaje renacentista
En 1958, obtiene la beca Guggenheim, y al año siguiente se instala en Nueva York, que desde ese momento se convierte en su centro principal de residencia junto a la ciudad de Córdoba. Allí se contacta con los movimientos y las innovaciones más importantes de la década. Sin embargo, se siente más atraído por las culturas arcaicas, razón por la cual se coloca al margen del triunfante expresionismo abstracto. A partir de la década del 60, redescubre la trascendencia de la escultura africana no sólo en lo formal, sino  también por sus contenidos implícitos y su carga mágica y ritual. Pero una influencia decisiva, es la de Joseph Cornell, artista cuyas “cajas” despiertan el interés de Bonevardi por hacer confluir sus dos modalidades de trabajo: pintura y objetos tridimensionales.
Por consiguiente, en 1963, surgen sus “pinturas-construcciones”. Obras de madera revestida de telas pintadas y cosidas, sobre las que incorpora objetos y formas geométricas que sobresalen o se hunden en nichos cóncavos. Atraviesa distintas facetas en la realización de estas pinturas-construcciones, pero es en 1970 que éstas manifiestan un cambio importante. En su afán por romper con los espacios cerrados, decide dejar de lado el formato regular del soporte, para optar estructuras irregulares. A pesar de ello, la estructura compositiva sigue ocupando un lugar fundamental. Rasgo que manifiesta la importancia de la herencia constructiva en el proceso de producción de este artista, quién mantiene un denso intercambio con algunos de los integrantes del taller de Torres García: los uruguayos Alpuy, Matto y Fonseca. Dicha relación, justifica actitudes tales como: conservar el plano bidimensional, homologar la geometría con los conceptos de estructura y tono, utilizar la sección aúrea para equilibrar las composiciones y fundamentalmente, investigar y ensanchar las fronteras del signo en la conformación de paradigmas visuales. (1)
A partir de 1980, la producción de Bonevardi manifiesta la presencia continua de fragmentos de arcos, cornisas, entablamentos o columnas dibujados, pintados o insinuados, los cuales advierten el papel preferente que le otorga a la arquitectura en este período.
Brioles, obra perteneciente a la colección de arte contemporáneo, entra en esta faceta y forma parte del conjunto de “pinturas construcciones” que lo ocupan hasta su muerte. Las características que la definen son principalmente la estructura asimétrica, la presencia de zonas de relieve y la adición de elementos tridimensionales que resaltan su temperamento objetual. Los objetos adheridos a esta construcción, destacados por su aparente densidad, permiten vislumbrar la utilización del fragmento como recurso conceptual y estético. En este y en otros casos, la función del fragmento es la de operar como metáfora de un mundo imaginario y mágico, logrando, al mismo tiempo, el efecto de unidad o totalidad. Aparecen signos que remiten a ese “otro mundo”, disparadores “de una realidad oculta tras la materialidad del cuadro”. Una materialidad que hace de este ensamblado “una obra autocentrada, conceptual y conocedora de causas, abierta a la reflexión contemporánea del arte, como universo de enigmas y misterios”. (2)
El conjunto de sus trabajos deja en evidencia la configuración de un lenguaje visual singular en el contexto artístico contemporáneo: un lenguaje sostenido por la coherencia de un relato interior en el que se entrecruzan lo simbólico, lo ritual, lo mítico y lo antropológico para otorgar a la imagen un sentido intemporal.
En el marco de su actividad académica, en 1956 fue nombrado profesor adjunto de Artes Plásticas en la Universidad Nacional de Córdoba. En 1979 fue designado jurado de arte latinoamericano y caribeño para la Fundación John Simon Guggenheim, actividad que ejerció durante 10 años.
Recibió los siguientes premios: Premio Adquisición, Salón Anual de artes plásticas, Museo Castagnino (Rosario, 1957); Premio Internacional, X Bienal de Saõ Paulo (Brasil, 1969); Premio Rosario 1987; Premio Konex de Platino (Buenos Aires, 1992).
Murió el 1 de febrero de 1994, en la ciudad de Córdoba.

Bibliografía:
AAVV., Historia crítica del arte argentino, Asociación Argentina de Críticos de Arte, Buenos Aires, Dirección de Relaciones Externas y Comunicaciones de Telecom Argentina, 1995.
AAVV., Obras del Museo Castagnino, Buenos Aires, Ediciones Gaglianone, MMBAJBC, 1996.
Archivos del Museo.
Bértola, Elena, “Marcelo Bonevardi. Monografía”, Buenos Aires, Correo de Arte, núm. 3, julio de 1977.
Bértola, Elena, Févre Fermín, “Bonevardi”, Pintores argentinos del siglo XX, Buenos Aires, Centro Editor de América Latina, 1981.
Bonevardi. Últimas obras, cat. exp., Rosario, MMBAJBC, marzo-abril de 1997.
Bruguetti, Romualdo, Nueva historia de la pintura y la escultura: de los orígenes a nuestros días, Segunda edición, Buenos Aires, Ediciones de Arte Gaglianone, 1994.
González Cortiñas, Fernanda, “Bonevardi: sólo me reconozco pintando”, Rosario, Rosario 12, 25 de marzo de 1997.
Marcelo Bonevardi. Construcciones, cat. exp., Buenos Aires, Galería Zurbarán, 15 de octubre a 14 de noviembre de 1992.
Marcelo Bonevardi. Construcciones, cat. exp., Córdoba, Museo Municipal de Bellas Artes Genaro Pérez, junio de 1992.
Premio Rosario. 1987, cat. exp., Rosario, MMBAJBC, 1987.
XXXVI Salón Anual de artes plásticas, cat. exp., Rosario, MMBAJBC, 1957.


(1) Véase, Laudanno, Claudia, “Marcelo Bonevardi. 1929-1993”, en Obras del Museo Castagnino, Buenos Aires, Ediciones Gaglianone, MMBAJBC, 1996, p. 76.
(2) Laudanno, Claudia, op. cit.

 

 
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