
Sthenos VI
1980
acrílico sobre tela
150 x 150 cm.
Sin firma ni fecha
Ingresa al museo en 1980. Donación Fundación Juan B. Castagnino. Premio Rosario 1980.
Núm. de registro: 1877
Núm. de inventario: 46897- 05
Pintor, escultor y diseñador. Nace en la ciudad de Avellaneda, provincia de Buenos Aires, el 11 de mayo de 1930.
Estudia bellas artes en la escuela “Manuel Belgrano” y a su término, pasa a la superior “Ernesto de la Cárcova”, de donde egresa en 1951 con el título de Profesor Superior de Dibujo y Decoración Mural.
Hasta mediados de los 50 realiza viajes de estudio al Norte Argentino, Bolivia Perú, Chile y Brasil. Posteriormente, trabaja durante varios años en diseños publicitarios, proyectos de obras de decoración y stands de exposiciones.
En muy poco tiempo desemboca en el campo de la no figuración, inclinándose hacia una abstracción libre, aunque basada en formas de raigambre geométrica. Los planteos racionales de los artistas concretos Víctor Vassarely, Joseph Albers y Max Bill son referenciales en la construcción de sus obras.
En 1958, realiza su primera exposición individual en “Gente de Arte” de Avellaneda. En 1959 viaja a EEUU para dirigir la construcción del pabellón argentino en la U. S. World Trade Fair. Vuelve a ese país en 1965, especialmente invitado por el gobierno norteamericano, y en 1968, enviado por el gobierno Argentino con motivo de su participación en las exposiciones neoyorquinas “Four New Argentinian Artists”, en la galería Bonino, y “Beyond Geometry”, en el Center for Inter-American Relations.
La búsqueda de luminosidad y transparencia lo conduce a dejar el óleo para recurrir a la tridimensión. Trabaja entonces, en una serie de esculturas de aluminio, bronce y madera coloreada, que tienen el sello de su admiración por Naum Gabo. Con ellas, refuerza el planteo pictórico que no alcanzaba a materializar con óleo: profundidad espacial, sugestión de las transparencias y apertura de las formas. Tres principios que se manifiestan en la obra que forma parte del patrimonio del Museo Castagnino.
Luego de un largo proceso de experimentación en el que llega a usar esmaltes, en especial la piroxilina, regresa a la pintura e inicia una etapa de producción de obras en serie elaboradas, desde entonces, con acrílico. Todas ellas están constituidas por una estructura básicamente geométrica en donde los colores, que van de los cálidos a los fríos, son trabajados en función del dinamismo provocado por el pasaje de una solidez plástico visual a una transparencia perceptiva.
Hacia 1975, concentra su práctica pictórica alrededor de problemas relativos a los límites de la pintura, lo cual implicó romper con el espacio cubo-perspectivo. En esa instancia comienza a construir la imagen en base a la inscripción multiplicada de una línea sobre una tela, introduciendo la posibilidad de multiplicar los soportes en el interior de una misma pieza. Sthenos VI se corresponde con esos planteos. Data del año 1980 y en ella, Brizzi secciona la superficie en zonas que actúan sobre el plano mediante un tratamiento del color basado en grados de saturación y transparencia. Esas franjas ejercen un movimiento giratorio cuyo efecto vibratorio dinamiza el campo visual. De ese modo, los tintes pierden progresivamente su valor aislado e independiente en favor de juegos lumínicos. Los efectos que provoca con el desplazamiento de estas líneas apuntan a estimular la percepción del espectador hasta el grado de transformarla. Su intención es actuar sobre la sensibilidad del contemplador a través de un lenguaje básicamente racional.
Desde 1972 fue profesor de pintura en la Escuela Nacional de Bellas Artes “Prilidiano Pueyrredón”. Durante el mismo año y en 1973, formó parte del cuerpo de investigadores del Centro de Investigaciones en Comunicación Masiva y Tecnología de la ciudad de Buenos Aires (C.I.C.M.A.T.). En 1976 fue elegido Académico de Número de la Academia Nacional de Bellas Artes. En 1978 y hasta 1984 se desempeñó como miembro del Consejo Directivo de la Escuela Nacional de Bellas Artes “Prilidiano Pueyrredón”. Desde 1980 hasta 1983 fue miembro del Directorio del Fondo Nacional de las Artes. Entre 1982 y 1991 fue Secretario General de la Academia Nacional de Bellas Artes. En 1991 fue elegido Presidente de esa Corporación por el período 1992-1994. En 1994 fue nombrado Presidente de la Fundación Trabucco.
Ha sido jurado de salones en varias oportunidades.
Desde 1958 realizó numerosas muestras individuales, y participó de exposiciones colectivas realizadas en galerías y museos de Argentina y del extranjero.
Entre las distinciones obtenidas, se destacan: Primer Premio Nacional de Escultura en el salón de Artistas Jóvenes de América Latina (1965); Segundo Premio del “Salón Austral y Colombiano de Pintura” (Cali, Colombia, 1968); Primer Premio a Extranjeros en la Primera Bienal de Quito (Ecuador, 1968); Mención de Honor en la Segunda Bienal de Lima (Perú, 1968); Gran Premio Festival de las Artes de Tandil(1969); Primer premio de Pintura del LIX Salón Nacional de Artes Plásticas(1970); Gran Premio del “Salón de la Independencia” (Quito, Ecuador, 1972); Gran Premio de Honor de Pintura del LXV Salón Nacional de Artes Plásticas(1976); Premio Rosario 1980, MMBAJBC; Gran Premio de los “Grandes Premios del Salón Nacional 1911-1982” (1982); Premio “Cónex de Platino” al mejor pintor geométrico (1982); “Laurel de Plata” a la personalidad del año como pintor y escultor, Rotary Club de Buenos Aires (1986).
Ary Brizzi vive y trabaja en Buenos Aires.
Bibliografía:
Ary Brizzi. Exposición, cat. exp., Rosario, MMBAJBC, 2 a 16 de Julio de 1994.
Brughetti, Romualdo, Nueva historia de la pintura y la escultura en la Argentina, Buenos Aires, Gaglianone, 1991.
Févre, Fermín, “Pintores argentinos del siglo XX. Ary Brizzi”, Buenos Aires, Centro Editor de América Latina, 1981.
II Salón Nacional Arte Joven-Pintura 1992, cat. exp., Rosario, MMBAJBC, 1992.
Pellegrini, Aldo, Panorama de la Pintura Argentina contemporánea, Buenos Aires, Editorial Piados, 1967.
Premio Rosario.1980, cat. exp., Rosario, MMBAJBC, 1980.
San Martín, María Laura, Pintura argentina contemporánea, Buenos Aires, Editorial La Mandrágora, 1961.
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