
La memoria
1994
Instalación
medidas variables
Ingresa al museo en el año 2003. Donación
del artista.
Núm. de registro: en trámite.
Núm. de inventario: en trámite.
Carlos Gallardo nace en Buenos Aires, en 1944.
En la década del ’80, empieza a trabajar en el campo del diseño realizando los celebrados afiches del Teatro San Martín. Luego, abandona esta actividad para dedicarse de lleno a la pintura.
El desarrollo de su producción está atravesado por su contacto con distintos ámbitos contextuales, en tanto ha residido por tiempos en Canadá, México, Bélgica, Chile y Argentina. Este es uno de los factores que lo impulsan a reflexionar sobre los recuerdos, pero también en torno a ciertos aspectos de la historia. En este sentido, sus obras reconstruyen el pasado dejando aflorar un inventario de conocimientos en donde se cruzan no solo referencias estéticas, sino también la arqueología, la historia y la psicología.
Gallardo construye sus trabajos a partir de curiosos soportes y objetos: un viejo buzón, calendarios, cartas y fotos antiguas, postales, cajas, máquinas abandonadas, etc. El empleo de estos objetos, que conllevan una carga afectiva y metafórica en tanto los ha rescatado de los distintos lugares en donde ha residido, y los mecanismos de construcción de la obra, la cual casi siempre tiene un sustrato narrativo, le permiten puntualizar en algunos interrogantes filosóficos elementales. “El tiempo, la memoria, la muerte, la identidad, las pérdidas, el consumo como forma de masificación son los ejes que reúnen inventarios con los que el artista recrea la persistencia de los afectos a través de los objetos. Objetos entrañables, usados, vividos, plenos de historia, que ponen en escena el amor, la ausencia, la nostalgia”. (1)
En sus últimas muestras, su producción trasunta una poética de lo sutil, a través de un lenguaje que “pone en acción una gran sensibilidad para la comunicación intimista”. (2)
Por ende, para el artista, tanto los cuadros-objeto, como las instalaciones y relieves desplegados constituyen un vehículo para situarse al centro de grandes constantes existenciales: el ser, el tiempo, la memoria, la despersonalización del hombre contemporáneo. (3) De entre estas constantes, dos son las problemáticas que aparecen con mayor intensidad: el tiempo y el poder. Ambas, emergen de las tensiones entre memoria e identidad individual y colectiva.
La memoria, perteneciente a la Colección de arte contemporáneo de Rosario, se halla en esta esfera de la reflexión. Es una instalación con la que Gallardo vuelve la mirada sobre el pasado, pero también sobre las actitudes del hombre contemporáneo ante ese pasado. La utilización de la idea del muro y la apropiación de nombres que se han erigido en diversas capitales del mundo, en recuerdo de las víctimas de crímenes masivos y de cruentas guerras (en particular, toma como modelo el “Vietnam Memorial”, ubicado en Washington D. C.), contribuyen a reforzar el trasfondo dramático de la obra. En los paneles, asocia nombres multitudinarios, anónimos, intercalados con números que sugieren la deshumanización del ser humano, reducido a una cifra de cédula de identidad, de tarjeta de crédito o de tatuaje de un campo de concentración. De esta manera, manifiesta su crítica hacia la concepción de identidad que atraviesa al hombre contemporáneo, el cual está identificado antes por un número que por otras cualidades.
Entre sus exposiciones individuales se hallan : Tiempo, MNBA (2003); Perpetual Motion, Diana Lowenstein Fine Arts (Miami, 2002); Un golpe a los libros, Centro Cultural Recoleta (Buenos Aires, 2001); Kronos, Museo de Bellas Artes (Santiago de Chile, 2000); Kronos, Art Museum of the Américas (Washington, 2000); Kronos, Centro Cultural Recoleta (2000); From far away, Art Museum of the Americas Gallery (Washington, 1999); Erratum, Galerie Lina Davidov (Paris, 1999); Museo Carrillo Gil de Arte Contemporáneo (México, 1998); Sexta Bienal de la Habana (Cuba, 1997); Identikit, Galería Der Brücke (Buenos Aires, 1997); Galerie Eric Devlin (Montréal, 1996); La memoire, Galerie Christine Colmant (Bruxelles, 1995); La memoria, Paintings, Panamericanos Culturales, Centro Cultural Victoria Ocampo (Mar del Plata, 1995); Con-Textos, Galería Der Brücke (Buenos Aires, 1994); Carlos Gallardo – La memoria, MAMBA (1993).
También expuso colectivamente en diversos espacios e instituciones internacionales de Buenos Aires, Madrid, Miami, Basilea (Suiza), Washington, Chicago, Paris, México, Nueva York, Medellín (Colombia), Berlín, Bruxelles y Montreal.
Su obra forma parte de las siguientes colecciones: Colección Amalia Lacroze de Fortabat, Buenos Aires; Colección Lavalin, Musée d' Art Contemporain, Montreal; Colección City Bank-New York; Colección World Bank-Washington; y Colección Correo Argentino.
Se ha desempeñado como escenógrafo en distintos espectáculos en escena.
Actualmente, vive y trabaja en Buenos Aires.
Bibliografía:
Abadie, Corinne Sacca, “Carlos Gallardo. Polisemia y polifonía”, Buenos Aires, Magenta, Año XI, núm. 110, agosto de 2003.
Castillo, Ramón, “Los objetos de Carlos Gallardo en el Recoleta”, Buenos Aires, Radar - Página 12, 12 de marzo de 2000.
Zalaquett, José, “Odres llenos de viento”, Santiago de Chile, Revista Qué Pasa, núm. 1503, 31 de enero de 2000.
(1) Abadie, Corinne Sacca, “Carlos Gallardo. Polisemia y polifonía”, Buenos Aires, Magenta, Año XI, núm. 110, agosto de 2003, p. 31.
(2)
Idem.
(3) Ver: Zalaquett, José, “Odres llenos de viento”, Santiago de Chile, Revista Qué Pasa, núm. 1503, 31 de enero de 2000, s. p.
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