
Los caprichitos
1992-1993
Instalación (muebles con cajones de madera, botellas, latas en donde dispone objetos gráficos trabajados con collage y otras técnicas gráficas alternativas)
2 muebles: 153 x 60 x 34 cm. y 121 x 60 x 53 cm.
Ingresa al museo en el año 2003. Donación del artista.
Núm. de registro: en trámite.
Núm. de inventario: en trámite.
Nace en Bombal, provincia de Santa Fe, en 1925.
Egresa como Licenciado en Bellas Artes de la Escuela Superior de artes visuales de la UNR. En las últimas décadas comparte su dedicación a la producción plástica con actividades que desarrolla en la universidad, como director y como docente.
Desde sus comienzos se dedica al grabado; técnica que emplea con sucesivas variantes. La herencia que le queda de su propia experiencia personal es uno de los factores de sus propuestas. Hijo de arrendatarios, desde muy joven empieza a trabajar en el taller de herrería de su familia dedicándose a grabar bolsas de arpillera para cada trabajador rural. En este período, también emplea la cerámica manifestando el mismo interés por la elección temática que va a conservar en los años posteriores.
“Me preocupa profundamente la temática de la obra; este es el fin de mi trabajo, y en menor medida la parte formal que necesito como medio de expresión. Es un trabajo político, aunque no es partidario. Una obra debe servir para sensibilizar a la gente y aportar reflexiones sobre la realidad. Esto no requiere gran cantidad de elementos, simplemente despertar inquietudes”. (1)
En este sentido, en su proceso de producción los temas elegidos siempre tienen significación trascendental ya que, a través de su obra, Porta refleja su visión del presente vinculando problemáticas propias de su contexto con aspectos de sus experiencias personales, como las que se originan en su infancia. Este modo de trabajar es el que permite que en su obra resida una mirada constantemente renovada del arte. Por esta razón, Elsa Flores Ballesteros señala que hay, fundamentalmente, dos elementos que definen su obra: un componente regional, que tiene que ver con el lugar en donde se desarrolló el artista, y un componente ideológico crítico, que deviene de su actitud.
En los años 60 Porta jerarquiza los temas que giran en torno a la liberación de la mujer entre otros también vinculados con lo social.
Durante el período de dictadura militar deja de producir y a principios de los 80, retoma su trabajo bajo un lenguaje destinado a denunciar la realidad conflictiva post-dictatorial. Le interesa el mundo underground y, asimismo, los sectores que, para la mirada colectiva, permanecen en los márgenes. (2)
Alrededor de 1984, produce una serie de obras en homenaje a Cortazar. Luego participa en “Tomarte”. Una agrupación artística alternativa de Rosario que a principios de la década del 90 lleva a cabo encuentros bienales convocando a artistas del territorio en las disciplinas de arte correo, gráfica y perfomance.
Desde fines de los 80 hasta 1992, trabaja sobre el quinto centenario de la conquista de América, y también, fundamentalmente, en torno a los desaparecidos por la dictadura.
En la obra perteneciente a la colección de arte contemporáneo, Porta se apropia del título en diminutivo de la serie de aguafuertes de Goya titulada “Los Caprichos”. Este modo de proceder es frecuente en el artista, en tanto le permite replantear problemas que tienen su origen en el pasado y se proyectan hacia el presente. La sátira crítica es uno de los caracteres que, en este como en otros casos, el autor recupera de sus antecesores. De esta forma, Los caprichitos se encuentran en la esfera de obras que, haciendo referencia al consumo, comportan reflexiones sobre los valores y la cultura; en esta instancia, a través de materiales diversos provenientes tanto del objeto como del grabado.
De la misma manera, en otras series se apropia de obras de artistas históricos. Uno de los ejemplos más recientes es la reivindicación del binomio locura-arte, a partir de la producción de Van Gogh. En efecto, la cita y la crítica subyacen en cada una de sus piezas trabajadas siempre a partir de técnicas que combinan el grabado con nuevas modalidades.
Rubén Porta se ha desempeñado como Profesor titular de la cátedra de grabado desde 1971 y, desde 1990, como Director de la Escuela de Bellas Artes de la UNR hasta 1998, continuando en la actividad como vicedecano de la Facultad de Humanidades y Artes.
Ha sido jurado en salones municipales, provinciales y nacionales.
Realizó exposiciones individuales en la Galería Buonarotti (Rosario, 1982), en la Fundación Arché (Buenos Aires, 1984), y en el MMBAJBC (Rosario, 1999).
Participó en exposiciones colectivas llevadas a cabo en las siguientes instituciones: MMBAJBC, Centro Cultural Bernardino Rivadavia, Galería Krass, Museo Estevez, Centro Cultural Parque de España, MNBA, Centro Cultural Recoleta, Museo Sívori, Salas Nacionales de Exposiciones Palais de Glace, Museo Nacional de Bellas Artes de Río de Janeiro, y Espacio Latinoamericano (París), entre otros lugares.
Bibliografía:
AA.VV., 100 años de gráfica en Rosario y su región, Rosario, UNR Editora, 1994.
Flores Ballesteros, Elsa, Desafinados. Ensayo Crítico De los Viejos a los Nuevos, Rosario, editado por la autora, abril de 2001.
Desafinados II, cat. exp., Rosario, Centro Cultural Bernardino Rivadavia, 19 de abril a 6 de mayo de 2001.
Desafinados, cat. exp., Buenos Aires, Palais de Glace, abril de 2002.
Múltiples, cat. exp., Buenos Aires, Centro Cultural Recoleta, 10 a 28 de septiembre de 1997.
Rubén Porta, cat. exp., Rosario, MMBAJBC, 1999.
(1) Rubén Porta, Cat. exp., Rosario, MMBAJBC, 1999.
(2)
Véase: Flores Ballesteros, Elsa, Desafinados. Ensayo Crítico De los Viejos a los Nuevos, Rosario, editado por la autora, abril de 2001, p. 11.
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